La cultura del COPY - PASTE

Los Medios digitales han tenido una proliferación sumamente expansiva en los últimos años sobre todo entre los jóvenes periodistas que encuentran una posibilidad lo suficientemente económica para publicar sus notas y ensayos en la web. Este crecimiento con las características propias de la Red, la inmediatez y la velocidad, nos está llevando a que continuamente se abran nuevos blogs y sitios con la vorágine característica que hoy implica mantenerlos actualizados. Ya no se produce, porque es mas fácil “copiar” y “pegar” y por lo tanto no se piensa ni en lo que se publica ni mucho menos se piensa en nuevas formas de generar la información y a raíz de eso la gran Web pierde credibilidad.
A la vez, se planifica el periodismo virtual de la misma manera que el periodismo sobre el soporte del papel, lo cual genera el agotamiento del lector. Si voy a encontrar en un blog prácticamente amateur lo mismo que publica “Clarín” o “La Nación” de seguro que elijo uno de estos que ya conozco.
Los nuevos periodistas tenemos que generar ideas nuevas, noticias nuevas, material alternativo y sobre todo “producir”. Si realmente queremos destacarnos en el infinito mundo virtual no nos queda mas que generar, diseñar y producir por nuestra cuenta.
¿A caso vale la pena reproducir lo mismo que otros ya han hecho?
Escribir al estilo “ultimo momento”

En los tiempos actuales el periodismo corre serios riesgos de mantener su estatus. Un estatus que ha ganado a través de los años en la credibilidad, la veracidad y su carácter imparcial. A través del tiempo la creciente deficiencia educativa a nivel global no ha excluido a esta profesión.
Parece ya no haber tiempo para la reflexión, la investigación, el procesamiento de datos y mucho menos para una buena redacción. Tal vez el avance de las tecnologías, que siempre son una herramienta para los periodistas, el movimiento cada vez mas rápido de la información, la noticia fugaz, entre otros sucesos; han dejado una puerta abierta hacia la inmediatez.
Los profesionales intelectuales son motivo de admiración en el siglo XXI, suman una cuota de valor agregado a su profesión, justamente por el principio de escasez.
Se está perdiendo cada vez más la relación entre teoría y práctica y existe la tendencia a pensar que el periodista es el portavoz de algo o de alguien. Más que la tendencia, la práctica lo confirma. Es que la teoría ha quedado bien guardada en las bibliotecas de los abuelos.
La práctica periodística es la parte en que tomamos contacto con la realidad para luego describirla, por ejemplo; la redacción de una noticia de “último momento” es práctica pura, se cuenta la realidad percibida, en cambio la teoría implica una serie de conocimientos mas allá del hecho noticioso, el contexto social y económico, la situación política e histórica atravesada por la noticia. Podemos decir entonces que hoy en día se escribe al estilo “ultimo momento”, no importa tanto el contexto, sino el hecho en sí. El análisis queda relegado para los grandes críticos y teóricos de los medios.
La clave de la comunicación periodística es el sentido crítico en el que se aplican los conocimientos dentro de un texto o bien, dentro de un contexto. La capacidad de relacionar un texto con un contexto bajo un punto de vista crítico, hacen a la esencia periodística y define la identidad particular de cada profesional.
El problema es que se ha desdibujado el rol o la misión del periodismo. Para contar una noticia se necesita un locutor, para escribir una noticia se necesita un redactor, pero para criticar una noticia, en el sentido amplio, se necesita un periodista.
“A el Argentino le cuesta hacerse responsable de su propia vida y de la vida del otro.”
Entrevista a Ismael Rossi, psicólogo especialista en VIH.
El problema de la proliferación del Sida en Argentina no solo es un problema del virus en si mismo, sino un tema de cuidado personal . Al argentino le cuesta cuidarse en general y hacerse cargo de si mismo y del otro. Falta responsabilidad por la propia vida y en consecuencia de la vida de los demás.
Con el advenimiento de las nuevos “tratamientos antiretrovirales de gran amplitud” los jóvenes comienzan a cuidarse menos, se le pierde miedo al virus y los cuidados son otros, disminuyen. La calidad de vida no es problema para un portador de VIH.
Durante mucho tiempo se asoció el VIH con la muerte desde las películas de Hollywood y desde el propio discurso oficial y fue el mismo discurso represivo que contuvo la misma idea de la muerte, sobre todo en las personas jóvenes. Los jóvenes no reconocen la figura de la muerte como parte de la vida, como algo propio de la realidad. Cuando algo se lo asocia tanto con la muerte queda bajo toda represión, se tiene la idea de “a mi no me va a pasar”.
Las mismas personas que tienen problemas para usar un cinturón de seguridad, de usas casco en la moto, o sea de tomar algunas conductas responsables, son a esas mismas personas las que les cuesta usar un preservativo y cuidar su vida.
Cuando aparece la nueva medicación la gente dice “entonces no me cuido”.
Está demostrado que las campañas masivas no tienen la eficacia que tienen las campañas personalizadas porque no se tienen en cuenta las prácticas sexuales, los objetos eróticos, etc. Cada manifestación de la sexualidad tiene su particularidad y las campañas masivas omiten esa singularidad.
No hay sectores de riesgo, hay conductas de riesgo, de la misma manera que alguien que maneja sin precaución. Más ingresos no significa menos vulnerabilidad.
La peligrosidad de la falta de información es contagiosa, no el virus, pero la desinformación si se contagia y eso hace que la gente al desconocer se infecte de virus.
Mucha gente se refugia en el hecho de que tiene una pareja estable y por eso no corre riesgo, pero hay que ver a que se le llama “estable”. Y eso depende de las edades ya que no es lo mismo una pareja estable a los 20 que a los 40.
El problema de la proliferación del Sida en Argentina no solo es un problema del virus en si mismo, sino un tema de cuidado personal . Al argentino le cuesta cuidarse en general y hacerse cargo de si mismo y del otro. Falta responsabilidad por la propia vida y en consecuencia de la vida de los demás.
Con el advenimiento de las nuevos “tratamientos antiretrovirales de gran amplitud” los jóvenes comienzan a cuidarse menos, se le pierde miedo al virus y los cuidados son otros, disminuyen. La calidad de vida no es problema para un portador de VIH.
Durante mucho tiempo se asoció el VIH con la muerte desde las películas de Hollywood y desde el propio discurso oficial y fue el mismo discurso represivo que contuvo la misma idea de la muerte, sobre todo en las personas jóvenes. Los jóvenes no reconocen la figura de la muerte como parte de la vida, como algo propio de la realidad. Cuando algo se lo asocia tanto con la muerte queda bajo toda represión, se tiene la idea de “a mi no me va a pasar”.
Las mismas personas que tienen problemas para usar un cinturón de seguridad, de usas casco en la moto, o sea de tomar algunas conductas responsables, son a esas mismas personas las que les cuesta usar un preservativo y cuidar su vida.
Cuando aparece la nueva medicación la gente dice “entonces no me cuido”.
Está demostrado que las campañas masivas no tienen la eficacia que tienen las campañas personalizadas porque no se tienen en cuenta las prácticas sexuales, los objetos eróticos, etc. Cada manifestación de la sexualidad tiene su particularidad y las campañas masivas omiten esa singularidad.
No hay sectores de riesgo, hay conductas de riesgo, de la misma manera que alguien que maneja sin precaución. Más ingresos no significa menos vulnerabilidad.
La peligrosidad de la falta de información es contagiosa, no el virus, pero la desinformación si se contagia y eso hace que la gente al desconocer se infecte de virus.
Mucha gente se refugia en el hecho de que tiene una pareja estable y por eso no corre riesgo, pero hay que ver a que se le llama “estable”. Y eso depende de las edades ya que no es lo mismo una pareja estable a los 20 que a los 40.
El Blog: ¿Una herramienta tecnológica?

Según Lev Manovich “Las interfaces entre el hombre y el ordenador contemporáneas ofrecen posibilidades radicalmente nuevas para las artes y la comunicación. La realidad virtual nos permite viajar por espacios tridimensionales inexistentes.” (1)
“…El ordenador se puede transformar en un ser inteligente capaz de entablar una relación con otros.”(1) Un soporte digital integra la mayor suma de contenidos: el “blog” que surge como la posibilidad de estar en contactos con otras personas a miles de kilómetros de distancia no solo a través de la escritura sino también con fotos, videos y audios. Lo que privilegia esta nueva tecnología es la capacidad de almacenamiento y la inmediatez de compartir los archivos.
Últimamente el blog se ha transformado en el “diario íntimo” y a la vez público de las personas, donde narramos todo tipo de experiencias y ese “diario” además nos contesta, nos responde, a través de otros usuarios, dando la sensación de que no estamos solos, aunque en nuestro actuar cotidiano con la PC, solo somos un humano y una máquina.
“¿Cuáles son las relaciones que hay entre el espacio físico donde está situado el espectador, su cuerpo, y el espacio de la pantalla?” (1)
Intentando responder a esta pregunta de Manovich, la respuesta parece obvia, pero a niveles mentales prácticamente, no existe una separación entre el individuo y la pantalla, todo es alcanzable y palpable “con la vista” aunque esto no represente la misma relación que guardamos con el papel, de todos modos la interacción con la pantalla es más amplia: la miramos, le hablamos, la escuchamos, le sonreímos y jugamos con ella. “No nos fusionamos con la tecnología pero enfrentamos nuestro medio ambiente en interfaz con los sistemas tecnológicos” (4) “…es como el usuario experimenta la ilusión de navegar los espacios virtuales, de estar físicamente presente en otro lugar o de que el propio ordenador le salude.” (1)
Vivimos en una vorágine en la que la tecnología intenta consumirnos constantemente, se torna difícil controlar esa sensación de que comenzamos a existir a partir de estar "on line".
Tomando como base de análisis los cuatro “Principios o Leyes de los Medios” de Marshal y Eric Mc Luhan (2) encontramos que el “blog” “hace caducar” por un lado el diario íntimo escrito de puño y letra, y por otro lado el Chat o línea telefónica de contactos ya que “invierte en” posibilidades más amplias de conocer personas de todo el mundo y que nos conozcan. “Extiende” la capacidad de almacenar datos y archivos en todos los soportes multimediales y “recupera” la interacción del e-mail junto a la imagen, el video y el audio.
El blog ha demostrado que puede superar al e-mail ya que brinda como en el caso de “Facebook” además de la posibilidad de recibir correos también conectarnos con amigos y también con amigos de nuestros amigos y así en poco tiempo armar una red infinita de contactos on line, además agendar eventos y fechas de cumpleaños en un calendario, diseñar grupos de contactos, guardar links favoritos y compartir nuestros enlaces, grabar un video en tiempo real con una webcam y juegos “en línea”. Como sostiene Manovich “los nuevos medios, son viejos medios que han sido digitalizados” (1) y probablemente también las relaciones estén empezando a digitalizarse.

¿Acaso estamos ingresando en una era de las tecnologías donde las nuevas generaciones solo se comuniquen a través de las computadoras?
“Las formas tecnológicas de vida, son vida a distancia: no solo cultura, sino también naturaleza a distancia” (4)
La masividad de usuarios que comienzan a dar vida a nuevos blogs todos los días proporcionó el origen de grupos como los “Flogers” que pasan hasta ocho horas diarias interactuando con páginas de Internet y relacionándose con gente de todo el mundo pero sin un objetivo claro, solo los motiva mostrarse y darse a conocer, como si fuera la única premisa necesaria para relacionarse con otros. “Las formas tecnológicas de vida son demasiado rápidas para la reflexión y demasiado veloces para la linealidad. En la aceleración, la cultura es cada vez más efímera”(4)
Según Manovich, “la interfaz moldea la manera en que el usuario concibe el propio ordenador. Y determina también, el modo en que piensa en cualquier objeto mediático al que accede a través del ordenador” (1) es decir que dejamos de lado la forma de lectura y pensamiento lineal y como dice Lash “la ruptura de la linealidad implica una aceleración” sobre todo en la cultura y es por ello que la invención constante de nuevas tecnologías, supera la capacidad de comprensión de muchos padres y maestros adultos, que no conciben las formas de comunicación no lineal, ni la interactividad del ordenador y mucho menos la hipertextualidad de la pantalla. Ellos aún añoran sus tan ansiados días de la infancia donde la mayor tecnología era una radio estilo capilla, y donde solo los adultos podían operarla mas no se dan cuenta que ya estamos, como dice Mánovich “viviendo el la sociedad de la pantalla”(1). La falta de interés de aquellos, por las nuevas formas de comunicación, deja libre el paso a los más jóvenes para que aprendan solitarios a manipular las computadoras, como si fueran inofensivas.
“La tecnología es única, insuperable, omnipresente, superior, un monstruo nacido de nuestras propias entrañas que ya ha devorado a sus distraídas comadronas”. (3)
Sin embargo muchas personas han encontrado una herramienta poderosa y eficaz, por ejemplo quienes lo utilizan como un Currículum en la búsqueda de espacios laborales y para muchos ha sido el lugar perfecto para almacenar sus fotografías y compartirlas inmediatamente con sus seres queridos. Al mismo tiempo muchos profesionales han descubierto en los blogs un medio posibilitador de publicaciones científicas o académicas y un medio de trabajo que facilite la labor cotidiana con colegas. Comenzamos a sumarnos a redes no solamente virtuales sino sociales y como afirma Lash “la cultura tecnológica actual, es una sociedad en red”.
En todo caso, el blog viene a proporcionarnos una solución en el complejo mundo de las comunicaciones, siempre que se pueda utilizar como un sitio donde “aproximarnos” y no como un universo alienante de las relaciones humanas físicas y reales.
1- Manovich, Lev. 2006. El lenguaje de los nuevos medios de comunicación. La imagen en la era digital. (2-La interfaz). Barcelona: Paidos, 2006.
2- Mc Luhan, Marshal y Mc Luhan, Eric. Leyes de los Medios. A nueva ciencia. Prefacio, cap3 y cap5) Mexico: Alianza Editorial Mexicana.
3- Latour, Bruno. 2001. Un colectivo de humanos y no humanos. Un recorrido por el laberinto de Dédalo. La esperanza de Pandora. Ensayos sobre la realidad de los estudios de la ciencia. Barcelona. Gedisa, 2001. Cap 6.
4- Lash, Scott. 2002. Objetos indóciles: Las consecuencias de la reflexividad. Crítica de la información. Avellaneda. Pcia Bs As: Amarrotu, 2002, cap2. y Cap. 14
Tribus Urbanas: un refugio para los más jóvenes
¿Quienes son estos grupos de jóvenes de entre 11 y 25 años que buscan identificarse con una vestimenta específica, el peinado o el maquillaje?
Ciertamente los nuevos jóvenes están en la búsqueda de identidades que los diferencie con el resto de las personas, un grupo de pertenencia que los contenga y los haga sentir parte. Estos grupos sociales aparecen como fortalecedores de las identidades individuales.
Los Hippies se revelaban al sistema y querían la paz, ¿y las tribus urbanas de hoy?
Pregunta que no resulta tan fácil responder pues las nuevas tribus a simple vista no cumplen ninguna función en el plano estatal. Su ideología no es política, sino más bien cultural.
No podemos calificar de negativas la participación de las personas en tribus urbanas mientras en ellas permanezca el valor a la vida y la dignidad humana, aunque en algunas de ellas, se siente la escasez.
Los jóvenes de las últimas décadas del siglo pasado sin duda encontraban formas de divertirse muy diferentes a los jóvenes del siglo XXI. Diferencia que viene de la mano con la evolución de la sociedad y tiene sus bases en el surgimiento de las libertades individuales, en la cultura de la imagen y en las nuevas formas de vida en la cual la tecnología no está exenta.
¿Cuál es el grado de importancia de la tecnología con respecto a las nuevas relaciones humanas?
Las últimas invenciones tecnológicas nos cambian la forma de pensar el mundo, nos han ampliado la visión del mundo, no solo porque nos acerca, nos contacta sino porque además nos proporciona nuevos recursos para entablar relaciones nuevas.
Como expresa Marshall Mc Luhan, un filósofo del último siglo: “todos los artefactos del hombre –sean lenguajes, o leyes, o ideas e hipótesis, o herramientas, o ropas, o computadoras- son extensiones del cuerpo humano o de la mente. El hombre, el animal que fabrica herramientas desde hace largo tiempo se ha dedicado a extender uno u otro de sus órganos sensoriales de tal manera que perturba sus demás sentidos y facultades”. Entonces no podemos entender las nuevas formas de vínculos sino entendemos que es lo que hace la tecnología con nosotros.
Al mismo tiempo, la educación está atravesando una crisis institucional incapaz de adaptarse a los tiempos que corren. Tal vez los padres posmodernos no están lo suficientemente preparados o dispuestos para la enseñanza de sus hijos. La familia que en otras épocas resultaba contenedora y formadora, al igual que la escuela; hoy cumplen ese rol las tribus urbanas, los amigos e incluso la computadora.
Los padres y docentes se encuentran alienados de la tecnología, de las nuevas estructuras sociales que se desarrollan y más aún de sus propios niños. Siguen reproduciendo obsoletos modelos de familia, de comunidad, modelos que no se adaptan a los tiempos que corren.
Así, lo tecnológico nos va modificando, y es por eso que no podemos entender las relaciones humanas de la misma manera que cuando ciertas innovaciones aún no estaban a nuestro alcance.
Al referirnos a las tribus urbanas del presente observamos que los nuevos medios de comunicación influencian significativamente en el “ser” cotidiano. Si tomamos como muestra un grupo específico de las ya mencionadas “tribus urbanas” vemos que un sector surge a partir de la interacción con el espacio virtual de Internet y más específicamente con el “blog”. Son los denominados “Floggers”, justamente por pertenecer a una comunidad virtual como es el “Fotolog”, un sitio Web donde cualquier persona puede crear un espacio y subir fotos, audios, video e incluso escribir en el. Pero la práctica de los Floggers, va mucho mas allá de eso, se trata de mostrar este sitio a la mayor cantidad de internautas posibles y que ellos lo firmen o dejen algún mensaje publicado allí. Con esto intentan ser lo mas popular posible, esto es lo que se admira, la notoriedad.
Muchos Floggers transitan por este espacio virtual hasta ocho horas por día y firman entre 300 y 600 “Fotolog”
Si lo pensamos estadísticamente, y tenemos en cuenta que los fotolog tienen veinte millones de visitas al mes en todo el mundo, entonces no podemos negarle la importancia de un nuevo espacio cultural que la tecnología abre paso ante nuestros ojos y los de nuestros niños, sin pedir permiso.
Las tribus urbanas comparten valores y creencias, la música y las vestimentas y realizan prácticas características para sostener sus credos.
El problema con algunos grupos urbanos es como en el caso de los “Emos”, personas que se autodefinen como seres sumamente emocionales que expresan sus sufrimientos no solo a través de lágrimas sino que pueden llegan a flagelarse, incluso corriendo peligro de muerte, ya que afirman que “a través del dolor físico pueden llegar a reparar el dolor del alma.” Cuestión que se agrava si tomamos conciencia de que estamos hablando de adolescentes y preadolescentes.
La relación entre los distintos grupos es conflictiva ya que cada uno argumenta “ser el mejor”, despertando practicas que creíamos primitivas: la discriminación, la falta de tolerancia hacia las diferencias. Estas prácticas discriminatorias van desde insultos hasta la agresión física.
Una pregunta se torna evidente: ¿Dónde están los padres mientras estos jóvenes corren peligro?
Las nuevas generaciones indudablemente están buscando con desesperación un punto de identificación y estos grupos aparecen como una posibilidad de encausar prácticas y creencias y aparentemente las religiones que en otros tiempos fueron la vía para canalizar los sentimientos de las personas, ya no pueden tomar ese papel, también sus doctrinas son obsoletas en la posmodernidad.
Entonces ¿Son perjudiciales para nuestros jóvenes la interacción en las nuevas tribus urbanas?
Sin duda podremos afirmar que ningún grupo es peligroso a simple vista, pero por sentido común, debemos comprender que como educadores necesitamos cumplir un rol que aún no hemos tomado socialmente, ser responsables del futuro próximo y por consiguiente de la educación de nuestros hijos y de las prácticas que estos llevan a cabo, no remitiéndonos a un control autoritario y castrador, pero si a formarlos como seres sociales y responsables, teniendo conciencia que la acción individual deviene en consecuencias globales.
No podemos aceptar una explicación tal como “los jóvenes de hoy no son como los de antes”, porque estos jóvenes son el producto de nuestra falta de compromiso con ellos, desde los padres, los maestros, los trabajadores de Medios y las organizaciones gubernamentales tenemos la responsabilidad de educar en “el amor” y que nosotros debemos ser los protagonistas fortalecedores de la identidad individual y la libertad responsable de nuestros niños.
Por Nicolás Torrieri
Acceder al material de investigación de este texto
Ciertamente los nuevos jóvenes están en la búsqueda de identidades que los diferencie con el resto de las personas, un grupo de pertenencia que los contenga y los haga sentir parte. Estos grupos sociales aparecen como fortalecedores de las identidades individuales.
Los Hippies se revelaban al sistema y querían la paz, ¿y las tribus urbanas de hoy?
Pregunta que no resulta tan fácil responder pues las nuevas tribus a simple vista no cumplen ninguna función en el plano estatal. Su ideología no es política, sino más bien cultural.
No podemos calificar de negativas la participación de las personas en tribus urbanas mientras en ellas permanezca el valor a la vida y la dignidad humana, aunque en algunas de ellas, se siente la escasez.
Los jóvenes de las últimas décadas del siglo pasado sin duda encontraban formas de divertirse muy diferentes a los jóvenes del siglo XXI. Diferencia que viene de la mano con la evolución de la sociedad y tiene sus bases en el surgimiento de las libertades individuales, en la cultura de la imagen y en las nuevas formas de vida en la cual la tecnología no está exenta.
¿Cuál es el grado de importancia de la tecnología con respecto a las nuevas relaciones humanas?
Las últimas invenciones tecnológicas nos cambian la forma de pensar el mundo, nos han ampliado la visión del mundo, no solo porque nos acerca, nos contacta sino porque además nos proporciona nuevos recursos para entablar relaciones nuevas.
Como expresa Marshall Mc Luhan, un filósofo del último siglo: “todos los artefactos del hombre –sean lenguajes, o leyes, o ideas e hipótesis, o herramientas, o ropas, o computadoras- son extensiones del cuerpo humano o de la mente. El hombre, el animal que fabrica herramientas desde hace largo tiempo se ha dedicado a extender uno u otro de sus órganos sensoriales de tal manera que perturba sus demás sentidos y facultades”. Entonces no podemos entender las nuevas formas de vínculos sino entendemos que es lo que hace la tecnología con nosotros.
Al mismo tiempo, la educación está atravesando una crisis institucional incapaz de adaptarse a los tiempos que corren. Tal vez los padres posmodernos no están lo suficientemente preparados o dispuestos para la enseñanza de sus hijos. La familia que en otras épocas resultaba contenedora y formadora, al igual que la escuela; hoy cumplen ese rol las tribus urbanas, los amigos e incluso la computadora.
Los padres y docentes se encuentran alienados de la tecnología, de las nuevas estructuras sociales que se desarrollan y más aún de sus propios niños. Siguen reproduciendo obsoletos modelos de familia, de comunidad, modelos que no se adaptan a los tiempos que corren.
Así, lo tecnológico nos va modificando, y es por eso que no podemos entender las relaciones humanas de la misma manera que cuando ciertas innovaciones aún no estaban a nuestro alcance.
Al referirnos a las tribus urbanas del presente observamos que los nuevos medios de comunicación influencian significativamente en el “ser” cotidiano. Si tomamos como muestra un grupo específico de las ya mencionadas “tribus urbanas” vemos que un sector surge a partir de la interacción con el espacio virtual de Internet y más específicamente con el “blog”. Son los denominados “Floggers”, justamente por pertenecer a una comunidad virtual como es el “Fotolog”, un sitio Web donde cualquier persona puede crear un espacio y subir fotos, audios, video e incluso escribir en el. Pero la práctica de los Floggers, va mucho mas allá de eso, se trata de mostrar este sitio a la mayor cantidad de internautas posibles y que ellos lo firmen o dejen algún mensaje publicado allí. Con esto intentan ser lo mas popular posible, esto es lo que se admira, la notoriedad.
Muchos Floggers transitan por este espacio virtual hasta ocho horas por día y firman entre 300 y 600 “Fotolog”
Si lo pensamos estadísticamente, y tenemos en cuenta que los fotolog tienen veinte millones de visitas al mes en todo el mundo, entonces no podemos negarle la importancia de un nuevo espacio cultural que la tecnología abre paso ante nuestros ojos y los de nuestros niños, sin pedir permiso.
Las tribus urbanas comparten valores y creencias, la música y las vestimentas y realizan prácticas características para sostener sus credos.
El problema con algunos grupos urbanos es como en el caso de los “Emos”, personas que se autodefinen como seres sumamente emocionales que expresan sus sufrimientos no solo a través de lágrimas sino que pueden llegan a flagelarse, incluso corriendo peligro de muerte, ya que afirman que “a través del dolor físico pueden llegar a reparar el dolor del alma.” Cuestión que se agrava si tomamos conciencia de que estamos hablando de adolescentes y preadolescentes.
La relación entre los distintos grupos es conflictiva ya que cada uno argumenta “ser el mejor”, despertando practicas que creíamos primitivas: la discriminación, la falta de tolerancia hacia las diferencias. Estas prácticas discriminatorias van desde insultos hasta la agresión física.
Una pregunta se torna evidente: ¿Dónde están los padres mientras estos jóvenes corren peligro?
Las nuevas generaciones indudablemente están buscando con desesperación un punto de identificación y estos grupos aparecen como una posibilidad de encausar prácticas y creencias y aparentemente las religiones que en otros tiempos fueron la vía para canalizar los sentimientos de las personas, ya no pueden tomar ese papel, también sus doctrinas son obsoletas en la posmodernidad.
Entonces ¿Son perjudiciales para nuestros jóvenes la interacción en las nuevas tribus urbanas?
Sin duda podremos afirmar que ningún grupo es peligroso a simple vista, pero por sentido común, debemos comprender que como educadores necesitamos cumplir un rol que aún no hemos tomado socialmente, ser responsables del futuro próximo y por consiguiente de la educación de nuestros hijos y de las prácticas que estos llevan a cabo, no remitiéndonos a un control autoritario y castrador, pero si a formarlos como seres sociales y responsables, teniendo conciencia que la acción individual deviene en consecuencias globales.
No podemos aceptar una explicación tal como “los jóvenes de hoy no son como los de antes”, porque estos jóvenes son el producto de nuestra falta de compromiso con ellos, desde los padres, los maestros, los trabajadores de Medios y las organizaciones gubernamentales tenemos la responsabilidad de educar en “el amor” y que nosotros debemos ser los protagonistas fortalecedores de la identidad individual y la libertad responsable de nuestros niños.
Por Nicolás Torrieri
Acceder al material de investigación de este texto
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)